Los inicios del Camino del Santo Grial

Carles Recio es el impulsor del Camino del Santo Grial a principios del siglo XXI desde l’Institut d’Estudis Valencians uniendo sinergias

Todas las personas que a lo largo del Camino del Santo Grial han trabajado para su consolidación y buen funcionamiento tienen un lugar de honor en la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial.

Por ello, desde la Junta Directiva se ha solicitado a don Carles Recio la posibilidad de que realizara una crónica sobre los inicios de esta apasionante ruta que, desde el siglo pasado ya comienza a vislumbrarse como un camino de peregrinaje gracias a las celebraciones  –a finales de los años 50 del siglo pasado– del XVII Centenario de la venida del Santo Cáliz a Hispania auspiciadas por el Excmo. y Rvdmo. Sa. Dr. Don Marcelino Olaechea Loizaga, Arzobispo de Valencia.

Nuestra voluntad es de aunar sinergias desde la sociedad civil y poner en valor todo aquello que ilumine y sirva para sumar en la consolidación del Camino del Santo Grial, Ruta del Conocimiento, camino de la Paz.

 

Artículo en LEVANTE de don Carles Recio sobre la concepción del Camino del Santo Grial, publicado el 20 de octubre de 2001.

Resumen histórico del Camino del Santo Grial – Por Carles Recio

Esta crónica está escrita en primera persona. Se ha concebido de esta forma para quien la lea obtenga la información de forma directa, tal cual si estuviéramos conversando.

En mi ánimo de explicar este proceso de unión de sinergias he procurado nombrar a todos quienes estuvieron apoyando el proyecto sin fisuras desde sus inicios.

Gracias a todos, presentes y ausentes.

La idea original de crear el “Camino del Santo Grial” se me ocurrió el 23 de mayo de 1999, fecha en la que asistí a la conferencia que impartió el profesor José Fco. Ballester-Olmos y Anguís en el salón de actos de la Casa de Valencia en Madrid, sita en el Paseo de Rosales de la capital.

Con el aporte su magnífica disertación sobre la Historia del Santo Cáliz de Valencia pensé que debería marcarse una ruta geográfica que uniera Jerusalén con Valencia a través de todo el Mediterráneo y que potenciara el interés internacional por esta reliquia que, pese a su importancia, estaba prácticamente postergada en el catálogo de lugares y experiencias a vivir en Valencia.

Imaginé como prioridad absoluta trazar el recorrido entre San Juan de la Peña y la Catedral de Valencia para que dibujara una línea de peregrinación clara que fomentara la tradicional hermandad aragonesa-valenciana especialmente en aquellos tiempos en que se reclamaba que “Teruel existe”.

Esta idea del 23 de mayo de 1999 se la comuniqué ese mismo día al profesor Ballester-Olmos y a don Rafael Carbonell, directivo de la Cofradía del Santo Cáliz, quien me animó a hablar, y me consiguió la entrevista personal, con el Presidente don Ignacio Carrau en su despacho de la calle Gregorio Mayans de Valencia.

Don Ignacio recibió muy positivamente la idea y me recomendó preparar un dossier documentado de como sería ese trazado. Me dijo que iba a apoyar sin fisuras el proyecto, pero que deberíamos estar todos vigilantes para que la importancia ecuménica de la reliquia no quedara diluida en una ruta turística intrascendente, pues adivinó que muchos verían en la propuesta un simple negocio “que es lo que ha pasado actualmente con el Camino de Santiago” me indicó.

Igualmente me sugirió que como la idea venía de fuera debía ser presentada ante la Cofradía, la Catedral y el Arzobispado por escrito. Pensé entonces, y así me lo asintió el Presidente de la Cofradía, que sería más conveniente que proviniera la idea de una entidad cultural valenciana para aunar la sociedad civil y la religiosa.

Unión de sinergias

Aprovechando la circunstancia de ser Presidente del Institut d’Estudis Valencians en aquellas fechas sugerí llevar la idea a la Junta Directiva del Institut, y que fuera un proyecto avalado por una entidad académica y no simplemente por un particular. Así lo hice en la reunión de enero del año 2000, al mismo tiempo que atendía una recomendación de don Ignacio Carrau, quien como prestigioso abogado me instó a inscribir dicha idea en el Registro de la Propiedad Intelectual para que no pudiera ser usurpada ni utilizada en forma fraudulenta. También se registró como marca comercial para que nadie pudiera usarlo de manera particular y obtuviera un beneficio económico o empresarial.

Aprobada la idea por la Junta Directiva del Institut d’Estudis Valencians, se trasladó protocolariamente a la Cofradía del Santo Cáliz y hubo que esperar, tras la aprobación de la junta directiva de esta corporación, a que la asamblea general de final del año 2000 ratificara dicha aprobación en su reunión plenaria del Salón Gótico de la Catedral. Mientras tanto se empezaron a hacer contactos con personalidades y asociaciones culturales existentes en las localidades por donde había de pasar dicho “Camino” y en todos los lugares mostraron gran interés y apoyo.

La Cofradía estaba conformada por unos cofrades de edad avanzada que veían toda novedad con mucha prevención. Don Rafael Carbonell, vicepresidente de la entidad, fue quien con más ahínco convenció al sector más reticente para que diera su anuencia al proyecto, y lo consiguió brillantemente.

Una vez la idea del “Camino del Santo Grial” fue aprobada por todos los miembros de la Cofradía por unanimidad y sin ningún voto en contra toda esta historia que estoy relatando aquí fue publicada por el Profesor Ballester Olmos en el “Boletín” que publicaba la propia Cofradía un par de veces al año. En su edición de fecha 25 de marzo de 2002, ejemplar que se puede consultar en el Archivo de la Catedral de Valencia y que se enviaba a todos los asociados, se publicó un artículo titulado “Se crea el Camino del Santo Grial”. En la primera línea de este artículo se explica que el proyecto ha nacido “por iniciativa de don Carles Recio Alfaro” y luego se explican todas las gestiones ya reseñadas.

La idea del “Camino del Santo Grial” estaba lista para ser presentada en la Primavera del año 2001, pero don Ignacio Carrau sugirió que se retrasara la presentación unos meses para tener todos los cabos mejor atados. En Valencia ya estaba todo claro, pero había que contactar con las autoridades de Aragón para que se unieran al proyecto.

Por ello el Presidente de la Cofradía, con el asentimiento de don Jaime Sancho, que en aquellos momentos era el máximo responsable del Santo Cáliz en la Catedral, sugirió que el lanzamiento de la idea se realizara en Octubre, con ocasión de la celebración específica consagrada a la reliquia en la Catedral, el “Día de la Fiesta del Santo Cáliz” que está anualmente programada el último jueves de cada mes de Octubre.

Y por ello la primera mención pública y explícita de la idea y contenido del “Camino del Santo Grial” se plasmó en un artículo de prensa del día 20 de Octubre de 2001 que escribí yo mismo como autor del proyecto en diario “Levante-El Mercantil Valenciano” donde yo era colaborador habitual. Nunca antes se había mencionado en ningún lugar esta expresión “Camino del Santo Grial” y nunca antes se había manifestado la idea de promover un flujo permanente de peregrinación en esta ruta.

Al mismo tiempo que se publicaba ese primer artículo se realizaba una rueda de prensa en el restaurante “La Riuá” de la calle del Mar de Valencia para que todos los medios de comunicación pudieran hacerse eco de la noticia.

Una representación de periodistas de todos los medios nacionales acudió al evento y dejaron constancia de ello en sus diversos canales informativos y publicaciones. La rueda de prensa se acompañó de una comida que estuvo presidida por don Ignacio Carrau, don Paco Vento de la “Asociación de Amigos del Caballo” y quien esto suscribe. Las fotografías que lo atestiguan están en todos los periódicos de aquellas fechas y en todas las crónicas se recoge que el “Camino del Santo Grial” nacía en aquel momento y que se trataba de una idea nueva y que nunca antes se había planteado.

La presencia de don Paco Vento en la mesa respondía a la firme adhesión de su organización al evento, que se manifestó desde el primer momento y que culminó en abril de 2002 cuando se realiza la primera peregrinación a caballo, incluso antes de que se efectuara la primera peregrinación a pie desde Jaca por parte de un matrimonio oriundo de Pego, Alicante, formado por don Paco Climent y su esposa Matilde.

Las primeras personas que recorrimos la ruta con la idea consciente de estar realizando el Camino del Santo Grial fuimos Francisco Vento y yo. Bien es cierto que lo hicimos en automóvil, pero ya lo hicimos parando en todos los pueblos para tomar nota de las iglesias y establecimientos religiosos o civiles existentes para poder conformar una red de albergues.

Junto con Paco Vento llegamos a Jaca donde presentamos el proyecto a la empresa gestora del Monasterio de San Juan de la Peña. Su director José Lalana se comprometió a defender la iniciativa ante el Gobierno de Aragón, responsable actual del Monasterio, y tanto se esforzó que se realizó la presentación del “Camino del Santo Grial” en Zaragoza, en un acto solemne en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza que fue presidido por el Presidente de las Cortes de Aragón, por don Rafael Carbonell en representación de la Cofradía y por quien esto suscribe. Al mismo tiempo se iniciaron los trámites para legalizar una “Asociación Cultural” denominada “El Camino del Santo Grial” que se encargara de gestionar y promover la ruta.

Primeros peregrinos

Los primeros peregrinos fuimos Paco Vento y yo; y después organizaron un viaje a pie a través de senderos el Sr. Climent y su esposa Matilde. La llegada de ambos a la catedral fue festejada con mucho boato y les acompañamos en el último tramo del Camino a pie, desde el Monasterio del Puig, el gestor cultural de Albalat dels Sorells don Lluís Mesa y Reig y mi hijo con diez años de edad, que era portador de una bandeja con una reproducción del Santo Cáliz y una Senyera valenciana bordada en seda. Así se formó la comitiva que entró en la Catedral y que fue recibida por don Jaime Sancho y don Ignacio Carrau.

Inmediatamente después de estas presentaciones oficiales en Valencia y Zaragoza se iniciaron las presentaciones particulares en pueblos específicos como Albalat dels Sorells, Segorbe, Sarrión… y de todo ello quedó constancia en un “Libro de Oro del Camino del Santo Grial” donde firmaban todas las autoridades, tanto civiles como eclesiásticas, que participaban en estos actos divulgativos. Este libro lo conservo y allí están las rúbricas de distintas personalidades empezando por el Presidente de la Diputación de aquella época Fernando Giner hasta el Prior del Monasterio del Puig.

“El Camino del Santo Grial” se apagó en el año 2002 por la presión creciente del “Camino del Cid”. El Gobierno de José María Aznar en Madrid lanzó una campaña muy intensa para que las instituciones autonómicas, provinciales y municipales que ocupaba su partido apoyaran directamente este proyecto nacido en Burgos y pensado para fomentar el turismo de interior en Castilla. Todo el significado y la potencia de una ruta entre Aragón y Valencia quedó apagado al impulsar la figura del Cid Campeador pues “el Camino del Cid” también irrumpía en estas provincias aragonesas y valencianas, aunque con un calado totalmente distinto. La decisión política favoreció aquel otro camino con cuantiosas subvenciones y ayudas que de las que “el Camino del Santo Grial” nunca gozó.

Pese a esa falta de apoyos, quien esto suscribe publicó en 2003 el primer libro dedicado en exclusiva al “Camino del Santo Grial” donde se especificaba la ruta pueblo con pueblo. Hubo además dos ediciones de este libro, uno en la editorial “Delsan” de Zaragoza y otro en la editorial “Carena” de Valencia.

En el prólogo de mi libro del año 2003 se consumó la adhesión al proyecto de la Real Orden de Caballeros de Santa María del Puig, pues su Gran Comendador, don Jose María Adán García, escribió el prólogo del mismo. En este prólogo dictamina que el libro es importante por ser “el origen de un nuevo CAMINO físico y espiritual, como lo es el Camino de Santiago” y unos párrafos posteriores insiste en que “con el libro se certifica el nacimiento de una ruta de peregrinos”. No había ningún precedente, ni nunca antes se había propuesto algo similar.

Posteriormente se publicaron otros libros y se pueden encontrar en Internet todo tipo de explicaciones sobre los orígenes de esta propuesta. La verdad es que así quedó aletargada la idea del “Camino del Santo Grial” durante bastantes años, hasta su reciente recuperación gracias al ingente trabajo que está llevando la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial.

Quiero agradecer por la presente a todos quienes reconocen mi trabajo en sus orígenes y, también, a quienes valoran todos los esfuerzos que se realizaron a principios de siglo desde l’institut d’Estudis Valencians  para consolidar esta “Ruta del Conocimiento y la Paz con la histórica reliquia del Santo Cáliz”, palabras literales tal y como quedaron escritas el 20 de Octubre de 2001 cuando se inició públicamente esta epopeya.